Ciencia y tecnología en el campo del mobiliario

Estos últimos años hemos podido comprobar cómo la ciencia y la tecnología han cambiado el modo de hacer las cosas en muchas profesiones y/o sectores. Cocineros, periodistas, arquitectos o pescadores: todos han visto como la tecnología ha ido creando utilidades para aprovechar en su entorno laboral y así mejorar sus acciones o su producción.

En el sector de los muebles ya sea muebles para casas particulares o mobiliario comercial madrid, esto también se ha notado. A veces se trata de cosas muy evidentes y otras son pequeños detalles, como por ejemplo los cajones que al cerrarse no impactan sino que se ralentizan antes de llegar a destino para preservar mejor el material, o los pequeños parches de terciopelo adhesivo que se ponen en las patas de las sillas para que así no se ralle el suelo. Son cosas mínimas, pero son cosas que una vez fueron descubiertas y se han podido aplicar en el sector.

¿Qué ha cambiado?

Como nos cuenta decorashops, principalmente, una de las grandes razones ha sido el cambio en su producción. Antiguamente cada mueble era una pequeña obra de arte, mientras que hoy son pocas las personas que se hacen hacer los muebles a medida, básicamente por caprichos personales o por no encontrar la medida justa para un espacio determinado. Nos guste o no, la mayoría de personas compran muebles como quien va al supermercado: nos aferramos a las grandes compañías que fabrican en serie y que luego venden a precios competentes.

Nuevos materiales

Con la investigación científica, se han descubierto nuevos materiales que han servido para hacer muebles más útiles, más ligeros o más resistentes. Un ejemplo serían los muebles de plástico que se usan para exteriores, y que se venden muy bien para terrazas y jardines: el material con el qué están hechos evita que se puedan estropear con la lluvia. La revolución de hecho no ha acabado aún: si miramos nuestro entorno se pueden ver avances nunca antes pensados, como por ejemplo las posibilidades de las impresoras 3D. ¿Quién dice que no podemos fabricarnos una silla a nuestro gusto con una de estas impresoras?

El futuro ya está aquí

Cuando vemos artículos o reportajes con información sobre cómo serán las casas del futuro, a más de uno seguro que le da un escalofrío. No es para menos: Google tiene prototipos de “casas de futuro” en donde se pueden ver muebles que ya no hacen solamente su función sino que además pueden llegar a interactuar con los habitantes de la casa mediante sencillos comandos. Hoy en día ya empieza a ser posible que nuestra nevera pida sola la compra al supermercado mediante una lista previa que hayamos elaborado e introducido en ella. De la misma forma se podrán ir viendo ejemplos parecidos a medida que la tecnología avance o a medida que el consumidor lo pida.

Si damos un vistazo a los muebles que ahora mismo tenemos a nuestro alrededor, seguro que identificamos muchos detalles que son fruto de la investigación científica y su aplicación en este campo. Vivimos en una época en la cual todo está aún por ver.