Despido objetivo en los laboratorios científicos

Hay muchos tipos de despido: despido objetivo, disciplinario procedente, improcedente… pero la característica principal de todas ellas es que se trata de una finalización de un contrato de trabajo en la cual un empleado deja de tener relación con una empresa determinada.

Un tipo de despido por ejemplo es el disciplinario, en el cual es el trabajador quien demuestra no haber cumplido su parte con acciones como llegar reiteradamente tarde a trabajar, rendir menos a propósito o insultar/agredir a compañeros. Este tipo de despido, como se puede intuir, no tiene derecho a ninguna indemnización.

Luego están los despidos objetivos, que es cuando el trabajador no suele tener culpa de nada y su contrato finaliza por causas varias como podría ser un recorte presupuestario, una restructuración de personal o pérdidas acumuladas por parte de la empresa (también hay algunos motivos que afectan al trabajador, como una falta de adaptación proveniente de un cambio de horario o de tareas, por ejemplo). Este tipo de despidos hoy se dan mucho, ya que con la crisis es más fácil que una empresa registre pérdidas y pueda justificar que se tiene que despedir a gente. En este caso la indemnización deberá ser de veinte días de sueldo por año de servicio y el trabajador deberá ser avisado con antelación mediante una carta de despido en la cual se explique detalladamente cuales son los motivos por los cuales se ha tomado dicha solución.

¿Qué pasa en los laboratorios científicos? 

El principal problema es que en nuestro país se invierte muy poco en ciencia, haciendo que cada vez más los jóvenes científicos tengan que buscarse la vida fuera de España para poder aspirar a un sueldo digno.

Los pocos que se quedan suelen aceptar condiciones laborales bastante pésimas, ya que la mayoría dependen de una beca de posgrado o doctorado y se pueden encontrar haciendo más horas que un reloj y muchas veces sin compensación de ningún tipo.

Un laboratorio científico, para demostrar que es “rentable”, a menudo tiene que presentar artículos o ponencias en congresos o revistas de fuerte impacto en el sector. Cuando algún laboratorio no consigue resultados para poder publicar, no sólo frustra a sus trabajadores, sino que además decrecen las subvenciones y ayudas para esa línea de investigación. Por este motivo algunas líneas han cerrado, dejando a decenas de científicos en la calle. Se trata de despidos objetivos porque en este caso hay una situación real que impide que esas tareas sigan desarrollándose como se hacía hasta ahora.

Básicamente, las principales causas de despido objetivo y su relación con el mundo científico son (y de hecho van muy ligadas entre ellas):

  • Causas económicas: la falta de dinero conlleva que a veces se tenga que reducir el personal investigador, ya que a duras penas se pueden comprar los productos necesarios para la experimentación.
  • Causas técnicas: es posible que algunas máquinas o tecnologías puedan sustituir el trabajo de operarios u otros profesionales.
  • Causas organizativas: redistribución de personal, fusión de laboratorios, etc.
  • Causas productivas: muy ligada a lo que hemos dicho anteriormente de demostrar, compartir y publicar resultados para que se pueda recibir más dinero.