Las mejores comidas para estas navidades

Cada año, cuando llegan estas fechas, surge el mismo debate: ¿qué se come? ¿Qué compramos para la Nochevieja? ¿Qué puedo hacer que sea diferente y que pueda gustar y sorprender a todo el mundo?

A todas estas preguntas se le suma el hecho de que siempre están los supermercados llenos o que algunos productos tienes que reservarlos con tiempo para no quedarte sin. Si por ejemplo te esperas al último momento para comprar las gambas o el marisco, ten por seguro que quizá ya sea demasiado tarde. Todo el mundo busca casi las mismas cosas, calidad digna de un club del gourmet, precios aceptables y suficientes unidades como para contentar a toda la familia e invitados. Es simplemente una cuestión de saberlo con tiempo y prepararlo con un poco de previsión, claves indiscutibles para triunfar en unas fechas tan destacadas.

Comidas navideñas

Quitando todos estos problemas, las comidas navideñas son para disfrutarlas (en familia, si puede ser). Sabemos de sobras que acabaremos con algún quilo de más, pero que luego hasta verano tenemos tiempo suficiente para volver a nuestra figura original.

Cada país tiene sus costumbres y sus tradiciones, así como una gastronomía navideña en particular. En España, por ejemplo, solemos ser mucho de dulces. Las fiestas más importantes son la Nochebuena, la Nochevieja y Reyes, aunque según la comunidad autónoma que nos encontremos la cosa puede variar un poco (en Cataluña por ejemplo se celebra Sant Esteve el 26 de diciembre, la mañana siguiente al día de Navidad).

Los turrones, mazapanes y polvorones son casi el producto estrella: no hay mesa que no los tenga en cuenta, y sea en el aperitivo como en el postre. Alicante es la Comunidad Autónoma con más tradición y desde allí se exportan a todas partes del país –incluso del exterior-.
En el terreno de los platos la cosa está bastante repartida: cochinillo, capón, cordero, escudella, langostinos, bacalao con coliflor, pularda, etc.

Por último, no debemos olvidarnos que en nuestro país despedimos al año con uvas, algo que no se hace en otros países y que resulta muy curioso a ojos externos. Cuando falta un minuto para el cambio de año, nos zampamos doce uvas a ritmo de las campanadas para celebrar con gritos y guirnaldas en cuanto suena la docena. Los más jóvenes aprovechan para salir de fiesta y el primer desayuno suele ser de churros con chocolate… para que unas pocas horas después ya estemos redondeando las fiestas con un buen roscón de Reyes, en donde la mayoría de lugares se esconde una pequeña figurita para indicar quien debe ser el que tiene que pagar el postre. ¿Os ha tocado alguna vez? ¡Seguro que sí!

Somos, pues, personas de comer bien y disfrutar con ello. Nuestro país siempre ha destacado por la buena gastronomía, por lo que no es de extrañar que en fechas navideñas acentuemos esto aún más y centremos todas las miradas. ¡Y quien haya pasado navidades fuera del país sabe de sobra porqué lo decimos!