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¿Te han dejado o has dejado una relación por Whatsapp, Twitter, Facebook o Email?

Nos preocupa la evolución, o el retraso, según se mire, con respecto a la manera en que estamos convirtiendo algunos comportamientos de las relaciones de pareja. Cuando no existía internet ni teléfonos móviles, relacionarse era cuestión de hablar por teléfono fijo, quedar, y verse cara a cara. Cuando un novio te dejaba, o tú dejabas, se tenía que hablar. Expresábamos sentimientos, miedos, dudas, deseos, ilusiones, mirándonos a los ojos, aunque fuera difícil. No había otras alternativas tecnológicas.

Y ¿qué ocurre ahora? Con tantas herramientas para comunicarnos, sin necesidad de vernos, estamos dejando que se deterioren algunos aspectos de las relaciones de pareja, la manera de entablarlas, mantenerlas y terminarlas. Nuestra amiga Sara me dijo hace poco una frase que refleja muy claro esto: “Mi sistema operativo entra en hibernación cuando no estás a mi lado“.

Es duro dejar a alguien en una relación, y mucho más que te dejen. Pero ahora, con un whatsapp, un mensaje vía facebook, correo electrónico, un DM en twitter, asunto terminado. Algo desagradable y difícil, se convierte en un mero trámite.

Hablar cara a cara implica prepararse, mantener la mirada a duras penas, que te suden las manos, que tu cuerpo se mueva nervioso. Estar ahí tras tus palabras o las suyas, observar su lenguaje corporal, su gesto de dolor, rabia, enfado, tristeza, desesperación. Aguantando el temporal. Tanto si eres el que deja, como el que es dejado.

A pesar del dolor y la dificultad para expresarse, la comunicación era más completa, humana, real. Ahora escribimos en vez de hablar. Está bien si es algo puntual, pero nos hace más cobardes, más distantes, menos accesibles. Es más fácil decir cosas escribiendo que pronunciando las palabras.

Y nos preocupa, porque no se qué tipo de relaciones tendrán nuestros adolescentes y niños en su futuro. Hemos ganado en tiempo y en capacidades para resolver problemas, pero hemos perdido en calidad humana.

Somos super defensores de las nuevas tecnologías. Usuarios de casi todas, y nos divierten mucho, muestran cosas que posiblemente nunca descubriría de otra forma, pero en las relaciones de pareja nos gustan menos. Prefiero afrontar lo bueno y lo malo teniendo delante a la otra persona. Aunque duela. Prefiero no estar “protegida” por una pantalla o un teléfono móvil. Para afrontar hay que ponerse delante, con valentía.

¿Te han dejado o has dejado una relación por Whatsapp, Twitter, Facebook o Email? A nosotros sí. Por ejemplo a Nuria Suarez de eMasajes la dejaron por sms. Cuenta que fue frustrante, porque su primera reacción fue llamar por teléfono de inmediato, para pedir explicaciones. Y ¿sabes qué pasó? Pues que no cogió el teléfono. No hubo respuesta ni volvimos a contactar de nuevo. Y era un señor con una buena posición y trabajo de responsabilidad…

¿Cuál es la palabra que sugiere dicho acto? Cobardía. Cobarde es no enfrentarse de manera adulta a las consecuencias de nuestros actos. Son sólo necesarios unos minutos, cara a cara para poder hacerlo. Pero lo fácil es salir corriendo.

¿Esta sociedad está creando personas que huyen, inmaduras e incapaces de asumir consecuencias? ¿Estamos dando paso a personas que viven la vida virtual, y escapan de la real?

Todo acto tiene consecuencias. ¿Cómo quieres que se comporten los niños y futuros adultos? ¿Podemos hacer algo para remediarlo?

Nosotros creemos que sí. Hace unos días vimos un documental sobre niños y adolescentes “enganchados” a internet y a video consolas, y como no habían jugado en la calle, con otros niños, estaban muy poco adaptados y eran poco creativos.

Hablaban como adultos, tenían muchos más conocimientos que otras generaciones, pero no estaban socializados “en cuerpo”. Para remediarlo les enviaban a un campamento en la naturaleza, donde tenían que montar sus propias tiendas de campaña, aprender a hacer fuego, construir, jugar. Y era algo nuevo para ellos. Estaban acostumbrados a disparar en los videojuegos, a tener habilidades jugando, pero luego eran incapaces de tirar una flecha con un arco. Y se sorprendían de su falta de control. En los videojuegos tenían el control y eran capaces de chatear con cientos de personas.

¿Es la falta de control sobre las situaciones lo que nos lleva a escudarnos en medios tecnológicos? La vida es descontrol, no se puede controlar todo. Es imposible. Sólo se puede hacer viviendo en una urna. Y eso no es vida. Eso es una mierda.

Este tema nos provoca reflexionar profundamente sobre lo que estamos haciendo y a lo que nos va a llevar en un futuro.

Para terminar os dejamos un vídeo sobre adictos a internet

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